Hasta pronto alumnos. Ya hemos hablado de los dos grandes líderes de la Patrulla-X. Va siendo hora de hablar de otros que no lo son, pero son mucho más grandes.
Informe clasificado creado por Rafa Cerrato y maquetado por Freakmod.
Este informe clasificado esta sacado del capitulo 5×20 – Diosa de los elementos
Saludos alumnos! Si Xavier fue el fundador de la Patrulla-X y Scott Summers su líder más habitual, les sigue los pasos muy de cerca una de las mutantes más famosas, Tormenta. Esta lección contiene spoilers sobre cómics publicados hasta principios de 2022, aproximadamente.
Ororo nació en Manhattan, hija de N’Dare, princesa de una tribu de Kenia y David Munroe, un fotógrafo norteamericano. Además, N’Dare era la última en una antigua línea de hechiceras africanas, que se caracterizaban por su melena blanca y ojos azules.
Cuando tenía seis meses, su familia se mudó a vivir al Cairo, algo que se tornaría en tragedia cuando cinco años después un avión se estrelló contra su domicilio, acabando con la vida de sus padres y sepultando a Ororo, que se vio atrapada junto al cadáver de su madre. Cuando logró escapar, con la ropa hecha jirones, sólo consiguió rescatar el rubí ancestral de su madre y tuvo que vivir en las calles, donde fue reclutada por una banda de ladrones. Además del dolor de la pérdida de sus padres, la experiencia provocó que desarrollara una severa claustrofobia.
Precisamente entró en contacto con el Profesor Xavier cuando intentó robarle, pero, aunque este detectó que se trataba de una mutante, fue distraído por el asalto del Rey Sombra, el poderoso psíquico líder de todos los ladrones del Cairo y la dejó marchar.
A los doce años, sintió la necesidad de abandonar el Cairo y viajar, siendo asaltada por un hombre que se ofreció a transportarla e intentó violarla. Ororo se defendió y acabó con la vida del hombre por accidente, algo que la horrorizó y la hizo prometer que nunca volvería a tomar otra vida. Durante sus viajes, acabó entrando en contacto con un joven T’Challa, futuro monarca de la nación de Wakanda, que había sido secuestrado y al que Ororo ayudó a escapar. Aunque se enamoraron y pasaron tiempo juntos, las obligaciones de T’Challa impidieron que floreciera su relación.
Finalmente, Ororo acabó llegando a la tierra de sus ancestros, en el Kilimanjaro, donde fue aceptada por la anciana Ainet, que la guiaría en el uso de sus poderes y donde sería adorada por todas las tribus cercanas como una diosa. Allí permanecería durante años, hasta que fue contactada por Xavier cuando la Patrulla-X original fue atrapada por la isla viviente de Krakoa. Xavier la explicó que sus poderes no eran místicos, sino que se trataba de una mutante y la animó a unirse al equipo y ayudar con ellos no sólo a las tribus de allí, sino a todo el mundo, algo a lo que Ororo aceptó, adoptando el nombre de Tormenta.
Durante años vivió muchas aventuras con la Patrulla-X, hasta que, tras la aparente muerte de Jean Grey, Cíclope abandonó el equipo y Ororo se convirtió en la nueva líder del grupo, con el apoyo de sus compañeros. Durante esta época afianzó la amistad con la última incorporación al equipo, la joven Kitty Pride y fue reafirmando su posición como líder en enfrentamientos contra enemigos como la Reina Blanca, los centinelas, Pícara o el mismísimo Drácula, que se obsesionó con ella y la quiso convertir en su esposa.
Probablemente una de las peores crisis que tuvo que afrontar fue el enfrentamiento con la raza alienígena del Nydo, parásitos que infectaban y asimilaban a sus víctimas. Todo el equipo de la Patrulla-X fue secuestrado por los alienígenas y llevados al espacio. Allí Tormenta llevó sus poderes al límite para destruir la larva con la que había sido infectada, lo que la dejó al borde de la muerte. Finalmente lograron regresar a la Tierra, donde tuvieron que transferir la mente de Xavier a un cuerpo clonado, puesto que el suyo había sido infectado por una reina Nydo.
La siguiente gran amenaza no vendría de las profundidades del espacio, sino de la ignorancia y los prejuicios de la Tierra. El reverendo William Stryker envió a sus secuaces, los purificadores, a secuestrar a Xavier, Ororo y Scott, que fueron torturados y conectados a máquinas, con el objetivo de lavar el cerebro a Xavier y utilizarlo para asesinar a todos los mutantes del planeta. La Patrulla-X necesitó la ayuda de Magneto para rescatarlos y detener al reverendo, que perdió el apoyo popular cuando intentó disparar a la pequeña Kitty mientras estaba en directo en televisión.
Poco después, la Patrulla-X entraría en contacto con un grupo que pasaría a tener mucha relevancia para ellos, en especial para Tormenta, la comunidad mutante subterránea de los morlocks. Estos tenían mutaciones muy evidentes que les impedían relacionarse tranquilamente con los humanos normales y habían decidido esconderse en las alcantarillas. Cuando secuestraron al antiguo miembro de la Patrulla-X original, Ángel, Ororo desafió a su líder, la cazadora Calisto y tras derrotarla en combate cuerpo a cuerpo se convirtió también en líder de los morlocks.
Cuando la Patrulla-X acudió a Japón a la boda de Lobezno, Ororo entró en contacto con la ninja Yukio, una antigua amiga de Logan. La actitud alegre y despreocupada de Yukio causó una profunda impresión en Ororo, que adoptó un cambio de estilo, abandonando lo tradicional y empezando a llevar ropas de cuero negro y afeitándose la cabeza para dejarse una cresta.
Aunque la vida de Ororo había estado cargada de tragedia y crisis, poco tiempo después tendría que enfrentarse a otra experiencia que la condicionaría para el resto de su vida. El agente gubernamental Henry Peter Gyrich utilizó un arma inventada por el científico mutante Forja, que la arrebató sus poderes. Sintiéndose culpable, Forja cuidó de Ororo mientras se recuperaba y ambos se enamoraron, pero su relación terminó cuando ella se enteró de que él había sido el creador del arma. Sin poderes, Ororo podría haberse retirado y haber vivido una vida normal, pero decidió seguir adelante como hasta entonces, recurriendo sólo a su voluntad y sus habilidades normales para superar todo lo que fuera aconteciendo.
Fue así que tuvo que hacer frente a la invasión de los fantasmas espaciales, archienemigos de Rom y los caballeros del espacio del planeta Galador o a las manipulaciones del dios demoníaco conocido como el Adversario, que estaba relacionado con Forja y su maestro samán, Naze. Tormenta tendría incluso que reafirmar su liderazgo frente a Cíclope, que intentó recuperar su posición como líder de la Patrulla-X.
También durante esta época llegó el evento conocido como la masacre mutante, que dada su posición al cargo de los morlocks la afectaría especialmente. Finalmente, tras otros enfrentamientos con el club Fuego Infernal, Horda o Malicia, Tormenta fue engañada por el Adversario, bajo la apariencia de Naze, para detener a Forja, haciéndola creer que había sido poseído por el dios para abrir un portal y permitirle entrar en la Tierra. En realidad, Forja estaba cerrando el portal y ambos acabaron atrapados en la otra dimensión durante un año. En ese tiempo solucionaron sus problemas y confesaron sus sentimientos el uno por el otro, mientras el Adversario utilizaba sus poderes para hacerse con el control de Dallas. Tras escapar de la dimensión en la que habían sido atrapados, Ororo y Forja se unieron a la Patrulla-X en el enfrentamiento definitivo contra el Adversario, donde todo el equipo se sacrificó para atrapar al dios demonio de nuevo.
Sus vidas serían restauradas por la guardiana omniversal, Roma, hija de Merlyn. Pero el enfrentamiento con el Adversario había sido transmitido por televisión y todo el mundo dio por muerta a la Patrulla-X, que empezó a operar en secreto desde una base en Australia que arrebataron al grupo de cyborgs cazadores de mutantes conocido como los Cosechadores.
Tiempo más tarde Ororo recuperó sus poderes cuando fue capturada por agentes de la nación de Genosha, que utilizaban a los mutantes como esclavos. Allí fue sometida a un proceso por parte de científicos infiltrados que la restauraron por completo, ayudando a liberar la nación.
A continuación, el Profesor Xavier reformuló la Patrulla-X, fusionándola con el equipo de Factor-X y organizando a todos en dos equipos, el Azul, a mando de Cíclope y el Oro, a las órdenes de Tormenta. Diferentes nombres de equipo para los mismos problemas. Empezarían con un gran enfrentamiento contra Magneto y sus acólitos, seguidos de otros como el hermano malvado de Coloso y Magik, Mikhail Rasputin o clásicos como el poderoso Apocalipsis.
Muchas otras cosas sucederían durante esta época, como su ruptura con Forja cuando estaban a punto de contraer matrimonio, la desaparición de todos los morlocks por culpa de las maquinaciones de Mikhail y Calisto, o el reencuentro de Ororo con viejos conocidos como Yukio o la sociedad de ladrones del Cairo.
Su siguiente paso la distanciaría de Xavier, cuando tomaron relevancia los diarios proféticos escritos por la mutante Destino. En desacuerdo con la actitud de Xavier respecto a los diarios, Tormenta decidió actuar activamente respecto a las profecías que contenían, formando su propio equipo para buscar los volúmenes perdidos. Durante su primera misión, el equipo se tendría que enfrentar en Valencia al villano Vargas, que también tenía acceso a los diarios. Allí fueron capturados por un equipo de fuerzas especiales de la Guardia Civil. Durante la huida del grupo, Vargas se enfrentó a la Bestia, al que dejó malherido y a Mariposa Mental, a la que asesinó con su espada.
Tras esta tragedia el equipo acabó en la Tierra Salvaje, donde Tormenta fue secuestrada y sometida por los poderes de un mutado de allí, que la convirtió en su emisaria, haciendo que se volviera salvaje y despiadada. Aunque lograron la victoria y Tormenta volvió a la normalidad, quedó marcada por el salvajismo que había descubierto en su interior.
La búsqueda de los diarios no acabó llevando a nada realmente transcendente y el equipo se acabó transformando en una especie de fuerza policial mutante a las órdenes de la ONU. Este equipo acometería varias misiones antes de desaparecer, como el enfrentamiento contra una especie de cyborg conocido como la Furia o atrapar a la letal X-23. Pero con la llegada del día M y las palabras de la Bruja Escarlata, la escasa y controlada población mutante mundial hizo que el grupo se volviera innecesario. Esto liberó a Ororo para acometer un gran cambio en su vida.
Un tiempo antes, durante una misión en la nación africana de Niganda, su camino se había vuelto a cruzar con el monarca de la vecina Wakanda, T’Challa, más conocido como Pantera Negra. Los sentimientos abandonados de su juventud afloraron de nuevo y sólo la obligación de Ororo para con su equipo impidió que aceptara lo que ahora sí haría, la proposición de matrimonio que la convertiría en reina de una de las naciones más poderosas del planeta.
Según Xavier, con su nuevo puesto Ororo se había convertido en la mutante más importante de la Tierra, la ejemplificación de su sueño de coexistencia entre humanos y mutantes. Ororo tuvo que superar la prueba del dios Pantera para ser aceptada dentro de la familia de T’Challa.
Pero a pesar de su recién adquirida felicidad, la situación en el mundo distaba de ser un reflejo de la de ellos. No sólo los mutantes estaban en peligro de extinción, sino que en EEUU se aprobó el acta de registro superheroico, con la consiguiente guerra civil que dividió a los héroes en dos bandos, los que la apoyaban, liderados por Tony Stark, y los que se oponían, a las órdenes de Steve Rogers. Al ser ciudadana norteamericana, Ororo estaba obligada también a acatar el registro, a lo que se negó, posicionándose junto a su esposo al lado del Capitán América.
Tras el conflicto y la victoria del bando pro-registro, las relaciones diplomáticas entre Wakanda y EEUU se verían afectadas, pero eso no impidió al matrimonio aceptar la propuesta de Reed Richards, Mr. Fantástico de los Cuatro Fantásticos. Mientras que él había participado activamente en el bando pro-registro, aportando tecnología e incluso el diseño de su infame prisión en la dimensión de la zona negativa, su esposa, Susan, la Mujer Invisible, había apoyado al otro bando, lo que había causado un conflicto en la pareja, que deseaban superar, apartándose una temporada de la vida pública. Teniendo unos roles y capacidades similares, Susan y Reed les ofrecieron sustituirles dentro de los Cuatro Fantásticos durante ese tiempo, con lo que Ororo y T’Challa se mudaron a Manhattan.
Allí harían frente a la invasión de los alienígenas metamorfos skrulls, que se habían infiltrado en los gobiernos y grupos de héroes, con lo que la pareja era uno de sus objetivos principales. Triunfando con facilidad sobre los skrulls que intentaron suplantarlos, no se limitaron a acabar con su líder, sino que enviaron de regreso a su planeta la nave en la que habían venido, llena de cadáveres y con el aviso escrito en sangre “Esto es lo que sucede cuando invades Wakanda”.
Pero las obligaciones de la realeza no acababan de encajar con Ororo, que se vio cada vez más aburrida y pasando más tiempo ayudando a sus antiguos compañeros de la Patrulla-X, ahora residentes en San Francisco. Diferentes conflictos fueron horadando su posición en Wakanda, aunque cuando el Capitán América acudió a T’Challa para que se uniera a su remozado equipo de Vengadores, éste le indicó que mejor se lo solicitara a Tormenta, que aceptó y pasó a formar parte del grupo durante una temporada.
Todo se vería cortado de tajo con el conflicto que enfrentó a la Patrulla-X con los Vengadores por la aproximación de la Fuerza Fénix a la Tierra, en el que Ororo se puso del lado de sus antiguos compañeros. Para empeorarlo todo, cuando la Fuerza Fénix se dividió en cinco fragmentos, uno de ellos acabó en Namor, que arrasó Wakanda con una inundación. T’Challa declaró a la Patrulla-X enemigos de su nación y se sintió traicionado por Ororo por haber tomado partido por su antiguo equipo, declarando nulo su matrimonio.
Ororo siguió con puestos de responsabilidad, dado que cuando Kitty abandonó su cargo de directora de la nueva escuela Jean Grey para jóvenes talentos, pidió a su vieja amiga que la sustituyera. Sin embargo, su mayor momento estaba por llegar. Con el reinicio que supuso la alianza de Xavier y Magneto y la fundación de la Nación Mutante en la isla de Krakoa, Tormenta se unió al Consejo Silencioso como una de sus gobernantes. Mientras tanto, también se incorporó al grupo de rescate que había formado Kitty, los Merodeadores, para apoyar a su amiga.
Esto cambiaría cuando los mutantes dieron el siguiente gran paso y colonizaron Marte, utilizando sus poderes para terraformarlo y ofrecer un hogar a los recién recuperados habitantes de la parte perdida de su isla, Arakko. Con sus poderes desatados, Tormenta se encargó de proveer de atmósfera al planeta rojo y se hizo con el puesto de regente del planeta tras desafiar en combate a uno de los mutantes arakki más poderosos. No solo eso, sino que los mutantes, apoyados por la influencia de la organización SWORD, declararon Marte, renombrado como Arakko, el centro diplomático del sistema solar con las embajadas alienígenas, adoptando Tormenta el cargo de Voz de Sol, como su máxima representante.
Pero tras el ascenso llega la caída y la oscuridad se cernía sobre los mutantes. Estas últimas acciones de poder desatado los convirtieron en el objetivo de otras facciones, como los pro humanos ORCHIS o los poderosos eternos, cuyo líder, asociando a los mutantes con sus enemigos, los desviantes, declaró una guerra abierta contra ellos, enviando a uno de sus antiguos más poderosos, Urano, habitualmente encerrado y liberado sólo durante una hora, contra Arakko, tiempo más que suficiente para él para arrasar el planeta y asesinar a la mayoría de sus habitantes. Tras la derrota de los eternos, Ororo tendría que enfrentarse a la labor de la reconstrucción del planeta, mientras que una oscuridad aun mayor se acercaba.
Azuk
Marvel Gold. La Imposible Patrulla-X volúmenes 5 a 8. Si bien Tormenta ha participado de manera continuada en la Patrulla-X desde su segunda génesis, no es un personaje al que haya vinculados grandes eventos de cómics como puede suceder con la mayoría de sus compañeros. Con una excepción, seguramente la primera que acude a la mente de cualquier seguidor de los mutantes, cuando el genio de Barry Windsor Smith dibujó y se unió en los guiones a Chris Claremont para iniciar el arco en el que Ororo perdía sus poderes. Un clásico indiscutible del cómic, con una historia que se prolongaría hasta la caída de los mutantes en el enfrentamiento final con el Adversario. Durante toda esa época, el protagonismo se centró en Tormenta como líder del grupo, en la que sin duda es su mejor etapa. Esta ha sido recopilada por Panini en los tomos 5 a 8 de la colección Marvel Gold, siendo de especial relevancia el 5, donde se encuentra el arco de Vidamuerte.
Hasta pronto alumnos. Ya hemos hablado de los dos grandes líderes de la Patrulla-X. Va siendo hora de hablar de otros que no lo son, pero son mucho más grandes.
Informe clasificado creado por Rafa Cerrato y maquetado por Freakmod.